Sobre Laboratorio Elementa

¿Cómo nace Elementa?

Elementa nace desde la práctica artística y la experimentación con procesos fotográficos de bajo impacto, como la cianotipia, la clorotipia y la antotipia. A partir de esta exploración, surge la necesidad de pensar la fotografía no solo como imagen final, sino como proceso, experiencia y herramienta de mediación.

En el trabajo con estas técnicas, se hace evidente su potencia para conectar distintos lenguajes y campos de conocimiento: el arte experimental dialoga con la historia de la fotografía, el territorio, la química, la botánica, la ecología y la arquitectura. La imagen se convierte así en un punto de encuentro capaz de activar preguntas, vínculos y aprendizajes situados.

Desde ahí, Elementa nace con el propósito de compartir estas prácticas como una herramienta educativa y de mediación artística, dirigida al público general y específico como educadores, mediadores culturales, monitores y comunidades diversas. Al mismo tiempo, propone una experiencia artística donde el hacer, la observación y la experimentación permiten aproximarse a la imagen desde una relación directa con los materiales, el entorno y el tiempo.


¿Por qué Elementa?

El nombre Elementa surge de la relación directa entre la fotografía fotosensible y los elementos fundamentales que la hacen posible.

  • La tierra está presente en las sales de hierro y en los pigmentos naturales.
  • El fuego, encarnado en el sol y en los rayos ultravioleta, activa el proceso y permite que la imagen ocurra.
  • El agua revela, fija y transforma, pero también se manifiesta en la atmósfera, en la humedad y en las nubes que influyen en el resultado final.
  • El aire es necesario para el secado, la oxidación y la espera, siendo parte invisible pero esencial del proceso.

Elementa nombra, así, una práctica donde la imagen no se controla completamente, sino que se construye en diálogo con la materia, el clima y el tiempo.